jueves, 26 de enero de 2012

Preparar una tabla de quesos

¿Que es una tabla de quesos?
Para empezar, una tabla de quesos es una preparación de muchos y diferentes quesos colocados de forma decorativa sobre una tabla de madera, bandeja, loza... etc. El secreto está en colocar diferentes variedades, colores, formas y sabores para hacer mas atractiva a la mesa cuando la vayamos a servir.
Casi siempre se sirve como entrante o de postre. Aunque si os lo montáis bien, puede ser una cena rica y diferente para salir un poco de la rutina de siempre, haciendo muy elegante vuestra mesa y sin pasar largas horas en la cocina. Incluso es una opción buenísima si tenemos invitados inesperados y no tenemos nada preparado para comer!
La tabla de quesos tiene que constar como mínimo de 5 a 7 quesos diferentes y os recomiendo que por lo menos 1 vez por semana lo preparéis ya sea por ahorraros tiempo en la cocina o porque es tan recomendable el consumo para nuestra salud que será un buen aporte nutricional.

¿De que tamaño corto las porciones de quesos?
Esta pregunta aunque parezca un poco absurda tiene su punto mágico, porque no todos los quesos como hemos visto anteriormente se cortan igual y a cada uno le debemos un poquito de atención para que nuestra tabla salga perfecta. Por ejemplo los quesos curados y viejos tipo manchegos, navarros, zamoranos... etc, siempre se cortan en cuñas en triángulo dejando, si se quiere, la pequeña cortecita que lleva en el extremo para hacerlos mas atractivos y vistosos. Los quesos muy duros como el parmesano o el mahón de Menorca se rompen en trozos irregulares o en pétalos con ayuda de un pela-patatas por ejemplo. Los que son muy tiernos o casi cremosos, se colocan enteros y que cada comensal se sirva lo que quiera. Los Brie o los Camembert al tener una textura muy tierna, es bueno colocarlos en pequeñas porciones sobre tostas o rebanadas de pan para que no pierdan su forma y hacerlos mas atractivos a la vista, cosa parecida les ocurre a los azules que también los serviremos de igual forma porque son quesos que al cortarse no mantienen su forma y se desmigan. Y el queso tipo tetilla va en rodajas.
Aunque os he dado algunos consejos de como cortar los quesos, siempre tened presentes que el tamaño debe de ser de un bocado y que pueda cogerse sin dificultad por los comensales, así que ya os dejo que dejéis volar vuestra imaginación, porque también se le puede dar otros y diferentes cortes según los gustos, como por ejemplo en dados, con un saca bolas de patatas... etc.
Otro truquito para que no tengáis problemas cuando vayáis a cortar algunos quesos, es templar la hoja del cuchillo en agua caliente, secándola rápidamente y procedéis a cortarlo, así el corte será mas limpio deslizándose mejor.
Para llegar mas allá y ser vanguardistas como anfitriones/as, podéis colocar varios cuchillos pequeños junto a cada tipo de queso y que cada comensal se sirva lo que desee. El motivo de colocar varios, es para cuando se corte los quesos no se mezclen los sabores entre si o también está la famosa guillotinas para los quesos mas tiernos.

Los mejores acompañantes para nuestra tabla
Podemos disfrutar de una buena y rica tabla de quesos bien sea sola (sin acompañante), saboreando cada esencia según el queso que vayamos tomando o también con muchísimas otras opciones, como rebanaditas de pan de cualquier tipo, bien sea blanco, de centeno, maíz, de cereales, tostas solas o untadas con patés variados, galletas saladas para hacer contraste de sabores y picos. Encurtidos variados como pepinillos en vinagre, berenjenas encurtidas, pimientos del piquillo... etc
Otra opción buena es combinar sobre la tabla de quesos unos trozos de frutas variadas y que sean de temporada en la que nos encontremos en ese momento. Las frutas que mejor vienen pueden ser los higos, peras, manzanas, albaricoques, uvas, fresas, frutas del bosque... o unos trocitos de dulce de membrillo, compota de manzana, mermelada o miel.
Una buena ensalada de tomates cortados en gajos, aliñados con vinagre balsámico, un buen aceite de oliva y un pellizco de orégano, hará de nuestra tabla una cena deliciosa para disfrutar en compañía.
Los frutos secos además de dar color a la tabla, ligan con según que quesos hayamos elegido para la elaboración; unas nueces, avellanas, dátiles, pasas, castañas, piñones... son ideales para tomar entre queso y queso, uniendo matices y potenciando sabores en el paladar.
Otra buena idea, es espolvorear sobre algunos quesos que tengan poco sabor, como los frescos, un pellizco de hierbas aromáticas picadas como tomillo, orégano, romero y regarlos con un buen chorro de aceite de oliva para igualar ligeramente el sabor de los demás quesos que vayamos a probar después y despertar el paladar.
Al igual que los demás ingredientes, será un buen acompañamiento de nuestra tabla unas hojas de lechuga, rúcula, canónigos simplemente aderezados con unas gotas de limón, o bien bastoncitos de zanahoria, rábano en láminas, rodajas de apio...
Los embutidos también son fieles compañeros de los quesos y combinan genial vistiendo nuestra tabla con sabores y aromas variados, que nos servirán para disfrutar aún mas del momento.
Y como último y no menos importante es la bebida que cumplirá como fiel complemento de nuestra tabla el maridaje. La cerveza como acompañamiento en la mesa pero que sea tipo lager o fermentadas, teniendo cuidado que no estén tostadas ni demasiado amargas ya que podrían camuflar los sabores de los quesos.
Si optamos por vinos, tendremos que buscar cuales son los mas adecuados como por ejemplo un vino blanco, fresco, afrutado y ligeramente ácido, un tinto joven o un buen cava también va muy bien con los quesos y un oporto o cualquier vino dulce... todo dependerá del gusto de cada comensal. Lo mejor es ir probando y degustando hasta encontrar el que mejor se adapte a nuestras necesidades.
Si hemos elegido quesos para nuestra tabla que sean de nevera, tendrán que estar ligeramente fríos pero sin pasarnos porque podría romper en nuestro paladar el contraste de sabores al cambiar de temperatura bruscamente, ya que la mayoría se sirven a temperatura ambiente y la bebida debe estar casi a la misma temperatura o ligeramente fría.
Para las personas que no toman alcohol pueden sustituir por zumos de frutas ácidas como zumo de manzana, uva o mosto e incluso agua.
No os voy a decir exactamente con que vino debéis acompañar vuestros quesos, pero si os dejo como referencia unos pequeños pasos básicos para tener siempre en cuenta, por ejemplo los vinos y el queso se tienen que complementar, es decir hay que buscar un equilibrio similar entre los dos sabores sin que predomine uno sobre otro. Por contraste, ya que se tiene que fusionar los dos sabores en nuestro paladar sin sentir rechazo por diferencias notables y por último, os puedo simplemente decir que tengáis presente que los vinos rosados y blancos suaves siempre van muy bien con los quesos de pasta blanda y de sabor suave. Los vinos tintos son ideales para los ahumados y curados, siendo para los azules o de corteza enmohecida el complemento para los espumosos. A partir de aquí, ya os dejo solos para que cada uno elija y combine como mas le guste, probando múltiples sabores hasta encontrar el que mejor se adapte a nuestro paladar.

¿Como presento mi tabla de quesos en la mesa?
En este punto el orden de los factores, si altera el producto, bueno el sabor, porque siempre se debe ir de menor a mayor sabor, colocando los quesos que sean mas suaves en el exterior y los mas fuertes e intensos en el interior, para así ir probando desde fuera hacia dentro porque así los sabores mas suaves se prueban primero y conforme se va pasando la degustación terminaremos preparados para el sabor mas pronunciado. Entonces nuestra tabla quedaría así: los tiernos, luego de pasta blanda, los semicurados, curados, viejos, ahumados y azules. Siempre alternando entre colores, formas y demás ingredientes para acompañar como frutas rebanaditas de pan, frutos secos... como os enseñé antes.
Otra forma de presentación de nuestra tabla puede ser si optamos por regiones o países por ejemplo distinguiendo con motivos decorativos nuestra mesa de banderitas para anunciar a los comensales de que región o país provienen los quesos.
Tenéis que evitar cuando montéis vuestra tabla de quesos, es sobre cargarla demasiado, porque al final no distinguirán los comensales que queso hay que tomar primero y los de después colocando entre ellos alguna que otra fruta si queréis o dejad un poco de espacio de separación.
Una bonita presentación sería cortar los diferentes quesos de distinta forma pero siempre que los trocitos o cuñas no sean demasiado grandes, sino que tengan el tamaño de un bocado.
La tabla siempre debe ir en el centro de la mesa y colocar suficiente cantidad por comensal para que no quede nadie sin probar alguno.
Y apartándonos de la tabla de quesos pero no sin decir que es una buena y rica opción son las fondues porque admiten como mínimo 4 o 5 variedades y es ideal para también disfrutar en la mesa, acompañándola de dados de pan, trocitos de verduras ligeramente pasadas por la parrilla o al vapor...

Ejemplos de como preparar una tabla de quesos
No os lo iba a decir, porque quiero que cada uno deje volar la imaginación, pero al final os dejo unos consejos por si queréis guiaros a la hora del montaje!
Tabla de quesos internacionales: en esta tabla al ser tan diversa, tenemos muchos para elegir ya sean 2 o 3 de un mismo país y 1 de cada de los demás. O colocar uno de cada país, dando todavía mas variedad.
Tabla de quesos nacionales: en esta tabla tendremos que averiguar los quesos que son específicos de cada sitio y siguiendo las pautas que antes os dí (del mas suave al mas fuerte de sabor), dejamos volar los sentidos.
Tabla de quesos al gusto: otra y acertada opción es preguntar a los comensales los gustos de cada uno, para tener donde podernos orientar y así evitar que dejen la tabla a medio terminar porque no les ha gustado la mitad. A partir de aquí, soltamos nuestras manos y os dejo solos/as!

Los quesos, sientan bien a todas horas!
No pensemos que una tabla de quesos tiene horas específicas del día para ser disfrutadas, no! Porque podemos prepararla y tomarla en cualquier momento. Si es por la mañana tendremos que elaborarla con quesos de baja curación tales como tiernos y semicurados porque son mas suaves y fáciles de digerir a estas horas. En el almuerzo del medio día, se puede ya preparar la tabla con quesos que tengan mas curación e incluso algún que otro azul pero que sea de leche de vaca para no pesarnos. Y ya para la cena, se dejaría la veda abierta de toda la gama que existe porque aquí el cuerpo está preparado para apreciar cualquier matiz de sabor.
Os sugiero tener (en la medida de lo posible) varios quesos en la nevera o en la despensa porque nunca se sabe lo que puede pasar, que visitas inesperadas nos pueden llegar a casa o simplemente nos levantemos sin ganas de entrar en la cocina, teniendo a mano una buena y deliciosa comida.



Fuentes de las imágenes:
http://www.thermomixmagazine.com/
http://ar.selecciones.com/

2 comentarios:

  1. Wow, pedazo de artículo! Me han dado unas tentaciones horrorosas de prepararme una tabla con frutas, esas fotos con uvas y nueces me acaban de dar una envidia... ufff! Estupendos los consejos.

    Un besote.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias Tuonela! y siento haberte contestado tan tarde chica, es que con tanto lío que tengo estos días en casa por motivos familiares, no paro! un beso muy grande y me alegro que he haya gustado el artículo! ;)

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